Despedida y cierre

octubre 12, 2007

Cubierta una etapa en esta aventura digital, por lo demás, apasionante, donde no hay un sólo día en el que no aprendamos y descubramos cosas nuevas, toca trasladar el blog a otra ubicación diferente. Aunque bien es verdad que no es una despedida en el estricto sentido de la palabra, sino una mudanza puntual, si quiero aprovechar para mostrar mi agradecimiento a todos y cada uno de los amigos que hasta aquí nos han acompañado: a los lectores, a los que han comentado algunos de nuestros artículos, a los que nos han distinguido con un enlace, a los que se han dirigido a nosotros a través de e-mail; ya sea para alabarnos sin motivo o para ponernos verdes, a los simples mirones que siempre nos han regalado el mejor de sus silencios, a todos los que, de una u otra forma, han transitado alguna vez por este modesto espacio tan pequeño.
Nos vamos para ubicarnos , aquí, justo a la vuelta de la esquina, con más ilusión, si cabe, que en nuestros inicios. Espero, por tanto, que vuestra enriquecedora compañía siga sirviendo de timón a esta nave inquieta que zarpa ya hasta otras residencias. ¡Allí nos vemos!


Carlos Llamas In memoriam

octubre 4, 2007

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No sé si es una broma pesada o, por el contrario, hay que admitir que el irónico destino nos va doctorando a todos, haciéndonos peritos en pérdidas. En cualquier caso, hoy; entre la inmensa tristeza, la memoria hace su particular retrospectiva y se aferra a los recuerdos: tu voz peculiar en medio de la hora de las brujas atravesando la noche con esa libertad y pedagogía con la que hacías radio; tu ironía, tu grata compañía con la que poder informarse de la actualidad acaecida; tu somera reflexión y tu manera exquisita de hacer periodismo.

No va a ser fácil acostumbrarse a esta ausencia tuya, infinita e irreversible con la que me he –nos hemos- despertado esta mañana. No va a ser fácil que, en medio de este griterío de terroristas del lenguaje y mercenarios de la crispación, nos falte tu forma de hacer ante los micrófonos.

Descansa en paz, Carlos, donde quiera que te encuentres.
También en: Jaime Oliver, Iván López, César Calderón,


Rajoy: denfensor de España

septiembre 29, 2007

El señor Rajoy, recordado siempre por los “hilillos de plastilina” del desgraciadamente famoso Prestige, ahora se ofrece como defensor de España, volviendo a azuzar los mensajes de la crispación con la mirada puesta en la próxima cita electoral; la cual, por cierto, parece que se le presenta como última y sombría. Defensor de la patria también fue su predecesor, don Ansar, quien se encargó de mentir a todos los españoles en la guerra de Irak, dio categoría de celebración de Estado a la boda de su hija a cargo del bolsillo de los ciudadanos y ahora se dedica a lo privado, junto con otros miembros de su familia, cuyos negocios seguro que también están pensados para mejorar la calidad de vida de todos los españoles, dado el amor inmenso que nos ha demostrado siempre.

Celebro que salgan estos defensores para tranquilidad de todos. ¿Qué haríamos nosotros sin ellos?


Sudores ajenos

septiembre 26, 2007

Hace unos días recibí un mail de una gran amiga mía con la que, de vez en cuando, me cito para tomar un café y celebrar que aún estamos vivos. En el mail me adjuntaba una fotografía donde posaban ella y varias compañeras más de despacho. Lo curioso del caso es que todas lo hacían vestidas de negro riguroso, protestando por la actitud intransigente y déspota de su jefe, un ilustre Director Económico Financiero, antaño militante de un partido de izquierdas, del que se hilvanó en la cabeza algunas teorías ideológicas y, desde luego, pocas o nulas formas de llevarlas a la práctica.

En aquella fotografía, pues, vi reflejado claramente el lastre franquista, agropecuario y dictatorial que hoy todavía queda por algunos rincones; los modales y formas anacrónicas que parecen haberse tatuado en el subconsciente colectivo como marca de la casa; el comportamiento macho ibérico que aún destilan más de cuatro; la venenosa acritud que, aún siendo casi imperceptible, al dispararse contra otros les mina enteramente el ánimo.

La democracia también se cuida, nutre y enriquece en los más modestos rincones: oficinas, bares, despachos… No podemos seguir siendo extraños; vilmente deshumanizados, aunque alegremente competitivos. No podemos campar a nuestras anchas con el carnet eventual de nuestro rango, ni practicar la convivencia social como si las personas fueran meros objetos archivados en nichos sociales o castas. Hace falta más empatía, mucha menos vanidad y engreimiento del que se derrocha todos los días; mayor coraje cívico para no pertrecharse en el ánimo burgués que le viene al pairo lo que esté a dos palmos más allá del propio ombligo. Hace falta sentir al otro, en medio de esta maraña de neoliberalismo triunfante y silencioso donde una buena porción de tribus sin escrúpulos suelen amordazar a las mayorías silenciosas. Hace falta, como utopía razonable, seguir apostando por el significado más profundo de las palabras para que, como dardos inquietos, sepan cimbrear los pedestales egoístas donde se han subido algunos mezquinos que viven a costa de sudores ajenos.

Y ahí estamos. ¿Seremos, cada cual, capaces de afrontar este reto?…


Luces en la ciudad democrática

septiembre 24, 2007

Acabo de leer uno de los últimos libros de Reyes Mate: “Luces en la ciudad democrática. Guía del buen ciudadano” que, en medio de esta prisa desmesurada y esta competitividad insaciable, se me antoja como un ilustrativo oásis de amabilidad e ideas. Ya la dedicatoria: “A Teresa, maestra en la escuela y en la vida”, tiene un poso de dulzura por donde se vislumbra un sincero agradecimiento acurrucado en la pedagogía. Una frase corta; pero entrañable, en cuya lectura ya adivinamos la sabiduría y exquisitez con las que se arropa el libro.

Y después de hacernos acompañar por el autor en medio del silencio creativo que circunda a las intempestivas horas; exentas de ese rigor obligatorio en que a veces son vasallas del tiempo de otros, nos entregamos a esa serenidad hondísima en la que nuestra ignorancia bebe sin descanso de esta fuente de conocimiento que ahora se nos ofrece.

Reyes Mate, con su prosa, me ha recordado mucho a Ortega: te lleva de la mano por la senda alambicada de las preguntas para que, sin abandonar su compañía; ayudándote de ella, vayas tú mismo en busca de las respuestas. Un recuento de propuestas, de virtudes públicas, de actitudes cívicas, de comportamiento humano y ciudadano con las que poder afrontar mejor las decisiones que la vida nos reclama.

Agradezco al autor profundamente su trabajo, así como la amabilidad de Julia Ayuso (Editorial Pearson Educación) por enviarme el libro. Espero y deseo que alrededor de él se den cita muchísimos lectores.

Ficha técnica  Nota de prensa

 

 


Extradición de Fujimori

septiembre 24, 2007

La Asociación Pro Derechos Humanos de España se adhiere al siguiente comunicado, expuesto aquí, con la finalidad de que se le dé la máxima difusión posible.
Comunicado Perú/Chile

Menéame


Los cómicos del PP

septiembre 21, 2007